De pequeña veía a mi madre con el huerto familiar. De mayor, cada vez que se me moría una planta, se la llevaba a mi madre para que la reviviera. Es una persona con la mano verde, como se suele decir.
Hoy, tengo plantado mi primer huerto. El primero de mi vida. Y sé que en algún momento de esta nueva aventura habrá alguna plaga que se comerá lo que he plantado, hongos, falta de esto o aquello. Pero hoy, estoy muy orgullosa de los primeros pequeños resultados.
Pedazo de brócoli, plantado con mis manitas. Madre mía, cuando me lo coma se me van a saltar las lágrimas jajajajajaj. Pensaréis que soy una exagerada pero para mi, que hasta ahora siempre se me han muerto las plantas, es algo que me satisface muchísimo.
Primeras habas. Ya empiezan a estar grandecitas. Pronto las cogeremos.
Y por último las lechugas. Bueno pues éstas están a puntito. A ver quien viene este fin de semana y cogemos algunas para una buena ensalada.