jueves, 8 de septiembre de 2011

No todo fueron vacaciones...

también hubo trabajo aunque fue todo un placer. 



Unas chilabas para fiestas de Moros y Cristianos que habia que coser y como la única persona en el pueblo que tenía remalladora no estaba....y casualmente yo me lleve la máquina de coser y también la remalladora para adelantar trabajo a ratitos.... pues ahí estaba yo con mi maquineta remalla que remalla.



La verdad es que la máquina trabajo duro ese día, en la plaza, como todo lo que hacíamos ahí y justo al final, justo cuando la iba a desenchufar, va y se me rompe una aguja. ¡¡¡uuuuuaaaaaaaaaaaa, que horror!!! Con lo fastidioso que es cualquier contratiempo con esta máquina. Pues nada, al final tardé como una semanita en volver a tenerla ajustada. Claro, también es que llevo poco tiempo con ella y todavía no había tenido ningún problema con lo que al final, siempre se aprende y la próxima vez que me pase, ya sé lo que tengo que hacer.


El caso es que como decía, fue todo un placer estar cosiendo casi en cadena, con las demás mujeres, ahí en la plaza. Dos cosiendo, una organizando las piezas, otra remallando, una más planchando...y las que no recuerdo ya que no levantaba la cabeza de la máquina. ¡Que participativa es la gente! Increíble.

 
Bueno, lo próximo que ponga ya será trabajo en serio, lo prometo.

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